historia

Historia del Husky Siberiano

Se sabe que vienen de la fría Siberia, donde pasó de ser un lobo a ser una mascota doméstica que tiraba de trineos por el día y daba calor a los niños por la noche ¿Quieres saber más?

El origen en la tribu Chukchi (Siberia)

Las tribus esquimales en Siberia usaban perros para funciones específicas de su rutina como nómadas. La caza, el pastoreo y tirar de los trineos eran sus principales trabajos y esenciales para la supervivencia de las personas, ayudaban a transportar el alimento de vuelta a los poblados entre la nieve. Varias hipótesis barajan la posibilidad de que los lobos y los chacales en algún momento se cruzaran, hace muchos siglos, en la actualidad el lobo ha sido suprimido del perro.

Los ancestros del Husky, eran criados por tribus diferentes de siberianos dando lugar a las razas que conocemos hoy: Alaskan Malamute, Eskimo y Samoyedo. Pero es a la tribu Chukchi a la que se le atribuye el mérito del origen del perro que conocemos como Husky Siberiano. Esta tribu que habitaba la zona más cercana a Alaska, cuyas condiciones climáticas forzaron a la tribu a buscar comida y convertirse en nómadas y el trineo se convirtió en el principal medio de transporte.

El perro Husky, que en aquel momento se llamaba Chukchi Siberiano fue criado para resistencia más que para fuerza o velocidad. Fuertes para recorrer largas distancias con cargamentos intactos, los perros eran diestros para consumir energía y más con la climatología bajo cero.

alaska

Su introducción a EE.UU. fue a través de Alaska a finales de 1908 por un tratante de pieles ruso llamado Goosak, para inscribirlos en la primera carrera de trineos de Alaska, carrera de 650 km con un premio cuantioso. Si bien no se dejaron impresionar por el tamaño pequeño de los perros de Goosak, sus perros se clasificaron en tercer lugar.

Estas carreras de trineo empezaron a ser bastante populares y los perros siberianos ganaban reputación año tras año como perros de primera categoría. Años después un escocés, Fox Maule Ramsay, se quedó enamorado de los Chukchi y recogió en un barco 60 especímenes de perros árticos. En la tercera carrera por Alaska, dos equipos de Ramsay acabaron en primer y segundo lugar.

Durante dos décadas fueron usados continuamente en la fiebre del oro de Alaska, en las carreras organizadas de perros que tiran de trineos. Los huskies ganaban adeptos y su fama de perro de trineo con la historia de Balto. ¿Quieres conocerla?

Balto el husky más famoso

Husky como perro de trineo es la historia de lo que se ha dado en conocer como la «Gran Carrera del Suero» de 1925. Una epidemia de difteria en Nome (Alaska) requería de la llegada de la antitoxina para prevenir la propagación de la enfermedad, pero las severas condiciones climáticas hicieron imposible transportarla por aire. El aprovisionamiento de suero más cercano, que estaba en Anchorage, Alaska, sólo podía ser llevado por tren hasta la ciudad de Nenana, pero todavía quedaban más de 1.000 km de viaje hasta Nome. La única manera de cubrir la distancia que quedaba era usando equipos de perros de trineo. Los equipos de relevos cubrieron la distancia en sólo cinco días y medio, lo que suponía un tiempo admirablemente corto para cubrir dicha distancia, y el suero llegó a Nome a tiempo para salvar a la gente de lo que hubiera resultado en una muerte segura.

El equipo de Kasan fue el último equipo de relevos, el equipo que hizo entrega del suero en Nome, el 2 de febrero de 1925. Su perro líder, Balto, que ya había probado su valía como perro de trineo y como rastreador muchas veces, fue reconocido como mejor perro líder de Alaska. Hoy día, la estatua de Balto se erige en el Central Park de Nueva york como símbolo de los relevos del suero y para conmemoración para todos aquellos buenos perros que participaron en la epopeya.